Quienes no estuvieron relajados unos minutos antes fueron su compañero Alex Mumbrú y el técnico de Panathinaikos Zeljko Obradovic. Desastrosos los tiros libres del catalán y peor aún la jugada que preparó el serbio para finalizar el último periodo, le estarán agradecidos ambos al alero madrizdista de que hoy no se hable de sus pifias.
El Madrid se llevó el partido pero nos quedamos con la sensación de que va a ser muy dificil bajar del primer cajón del podio europeo a los griegos en una hipotética Final Four. Es un equipo sólido con jugadores determinantes. Mi debilidad es Spanoulis, las mete de todos los colores.
Les esperamos por aquí el 2 de mayo y a ver qué pasa.
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