jueves, 30 de octubre de 2008

Caquita en la Pionir

No termina de arrancar el Madrid de basket.
Ayer salieron a verlas venir en una cancha que es una caldera (sin mujeres en el público) y que puede intimidar al más veterano. Precisamente, el mejor jugador del partido fue Segio Llull, el más jóven, la carne fresca que pone algo de ilusión en este equipo. Primero los jugadores madridistas y luego los árbitros -se queja Mijatovic, pero en baloncesto es más fácil decidir un partido con continuas decisiones desfavorables, alguna clamorosa- se amedrentaron y el Partizan no tuvo mayor problema para llevarse su primera victoria de la Euroliga.
No quisiera, pero se me van los ojos hacia el banquillo y veo a un Plaza que parece que ha perdido la ilusión. No encuentra la tecla con la que, en su primer año, motivaba a sus jugadores que pasaban de deportistas a guerreros. La principal muestra de esa actitud era el dominio incontestable bajo los dos tableros en el balance de rebotes. Ayer, ese dominio fue del Partizan de principio a fin.
Los fichajes aún no despegan, Raúl se está recuperando, Bullock y Hervelle se han cambiado por sus hermanos sin sangre... Y Mumbrú, lo siento, pero me parece el jugador más sobrevalorado de España.
Sólo Reyes y Llull están dando el nivel en este inicio de temporada.
A ver si Plaza encuentra la pócima...

PD- A estos en Vistalegre, con un arbitraje menos cobarde, es para ganarles de 15...

1 comentarios:

Fútbol AGM dijo...

Este Mdrid se parece mucho al de fútbol. Mucha pegada pero poco espectáculo...