Llego ya muy tarde para escribir del partido del martes. He estado muy liado con Abanlex. Sólo quiero decir un par de detalles.Primero, para ser infranqueable, hay que creerselo antes. Y el Madrid, en especial Pepe, Heinze y Casillas, me asusta en este sentido. Resistió a la metralla rival apostando las nalgas a rastras y el estómago prieto.
Después, delante pasa algo parecido. La sensación de saber que la que enganche el holandés dentro del área va para dentro, hizo a Van der Vaart tirar a la pierna de los defensas por dos veces. La primera la resolvió el ruso con un toque sutil a la escuadra y la segunda la rebañó Vangol. Que parece que la pega mal, pero la pega como quiere.
La grandeza de este Madrid es venirse arriba en el sufrimiento y eso se consigue con un vestuario unido. En el minuto 90, van Nistelrooy estaba defendiendo a rastralomo en el área...
Prometo que la próxima llegará antes...
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