miércoles, 1 de octubre de 2008

El Madrid responde a la metralla con cañonazos.

Llego ya muy tarde para escribir del partido del martes. He estado muy liado con Abanlex. Sólo quiero decir un par de detalles.
Primero, para ser infranqueable, hay que creerselo antes. Y el Madrid, en especial Pepe, Heinze y Casillas, me asusta en este sentido. Resistió a la metralla rival apostando las nalgas a rastras y el estómago prieto.
Después, delante pasa algo parecido. La sensación de saber que la que enganche el holandés dentro del área va para dentro, hizo a Van der Vaart tirar a la pierna de los defensas por dos veces. La primera la resolvió el ruso con un toque sutil a la escuadra y la segunda la rebañó Vangol. Que parece que la pega mal, pero la pega como quiere.
La grandeza de este Madrid es venirse arriba en el sufrimiento y eso se consigue con un vestuario unido. En el minuto 90, van Nistelrooy estaba defendiendo a rastralomo en el área...
Prometo que la próxima llegará antes...

0 comentarios: